jueves, 18 de agosto de 2011

SEIS PREGUNTAS EN TORNO A UN OFICIO SIN PORVENIR

La literatura está sin porvenir desde Homero. Eso lo sabemos y sin embargo, ella se resiste y sobrevive, muere y renace. No ha habido época, desde la antigua Grecia, en que no se haya afirmado con sentenciosa voz el agotamiento del medio. El arte de escribir, con ese raro sabor de tarea agotada, pero a la vez de impulso primario. Es inevitable  que los escritores de hoy se planteen de cuando en cuando, la pregunta sobre la razón y los motivos que lo  impelen como ciego resoluto sobre un tablón que conduce al vacío, a escribir.



 El día 6 de agosto tuvimos la oportunidad de compartir un espacio de diálogo con la poeta  María Teresa Ramírez Nieva que con motivo del XVII Congreso de la Asociación de Colombianistas viajó desde Corinto Cauca, su tierra natal, a la ciudad de Bucaramanga para compartir con los asistentes del congreso que se realizó en la sede Bucarica de la Universidad Industrial de Santander algunas reflexiones y sus últimos trabajos. María Teresa no tuvo ningún inconveniente en confesarnos su edad: 68 años, y aseguró que hace 50 años conoció a Águeda Pizarro, su maestra, y desde entonces la poesía hace parte de su vida.  María Teresa estudió en la Universidad del Valle Lic. en Historia y Filosofía, a demás, realizó una maestría en Paleografía y se siente orgullosa de haber llevado al papel la historia de Palmira. La noche de una piel, Flor de Palenque, Abalenga, que en español significa Una noche hermosa, son unos de los poemas que hacen parte de su extenso trabajo. Lo primero que nos deja claro María Teresa es que ella es una mujer negra y se siente orgullosa de serlo.


Entrevistador: La entrevista va girar en torno a un tema específico : el oficio de escribir. Para empezar quisiera conocer su opinión a acerca de esa sentenciosa creencia de parte algunos críticos literarios e incluso escritores de que la literatura está en un estado de agotamiento, digamos, de formas y de temas.

María T: Es imposible que la literatura se acabe. La idea de pensar en la inexistencia de la literatura, ya es un tema para escribir ¿cómo revivir la literatura? Pensar en la desaparición de la literatura es pensar en la desaparición del hombre mismo. Existe el hombre, existe la literatura. La misión del escritor no es inventar nuevas palabras, nuevas frases; él debe conmover y hacer sentir al lector que jamás había leído eso que está leyendo y que está escrito con las mismas palabras ordinarias que el mismo lector utiliza a diario, pero que el escritor logra divinizar.  Todo lo que tú quieras, antes de Julio Verne que también fue profeta, todo está en Las mil y una noches, incluso algunos cuentos de Gabriel García Márquez están en ese libro, entonces es imposible para mí que se acabe la literatura.

E: Entonces es decir lo mismo, pero con otras palabras.

M: Sí, es recrear, todo depende de tu capacidad metafórica y hasta dónde te llegue la palabra.



E: Gabriel García Márquez dice: "Escribo para que mis amigos me quieran más". Ernesto Sábato, por su parte, dice:" Escribo para plantear los problemas de la vida y la muerte, del destino, de la esperanza y del sentido de la existencia"  Para qué escribe usted?

 M: 
A mí ya me ubicaron como negra, casi que la mayoría de mis poemas están escritos en palenquero, entonces, mi función con la escritura poética como afrodescentiente, es compartir con el pueblo negro de Colombia y hacerles un reconocimiento, contar su historia, su sufrimiento, la esclavitud a la que fue sometida en su momento mi raza, dar a conocer nuestras costumbres, nuestra lengua, esa invaluable riqueza que los españoles no le pudieron robar a mi pueblo. Ustedes se imaginan cómo es la emoción de las gentes de las comunidades indígenas a las que visito y a las que declamo poemas como este: 


Ya no más con ese cuento que nos cae como palo,

 que todo lo malo es negro, que todo lo negro es malo...


O este otro:
 ¡Qué bellos los negros somos, qué bello es nuestro color,
coco dulce nuestra herencia es la boca de Changó,
qué alegres los negros somos, estallido de tambor,
serpiente de larga cola su cascabel nos prestó...
Bellos, alegres y tristes somos los negros, sí señor...
El sol nos presta su capa, la noche nos da el color,
qué hermoso los negros somos, qué bello es nuestro color!

Yo sé que he logrado mediante mi poesía, uno de mis objetivos: subir la autoestima a la gente de mi color.






María Teresa hace un paréntesis y afirma con cierta molestia que las personas comúnmente utilizamos el apelativo "afro" para dirigirse solamente a las personas de piel negra, pero en realidad afro, quiere decir descendiente de África, y olvidamos que también en África nacen hombres y mujeres de ojos azules y piel blanca.

E: Debido a nuestro contexto esta pregunta podría tomarse desde una perspectiva desoladora y hasta agobiante, y es ¿para quién se escribe ante la manifiesta escasez de lectores en Colombia?

M:
 Desafortunadamente, en esta época de cibernética, el ser humano se ha ido relegando, el hombre en este momento se ha ido desconociendo, ha ido negando, anulando su condición de humano. Los jóvenes de hoy viven con los audífonos puestos en sus oídos y no les interesa leer y mucho menos escribir. Yo escribo para el que me quiera leer. Para el que quiera conocer más sobre mi cultura, porque eso es lo que se encuentra en mi poesía : las raíces de mi cultura.

E: Las siguientes preguntas nos inquietan especialmente en calidad de estudiantes de literatura, tal vez en algún momento nos atreveremos a utilizar el apelativo de literatos y, por qué no, pensemos en devenir escritoras. Echando un vistazo a la sociedad actual, la primera y una de la más apremiante preguntas que asalta nuestras conciencias es sobre la responsabilidad, crítica y moral, que tiene el escritor colombiano actual frente a la violencia social y en especial el conflicto armado que se vive nuestro país, porque no podemos ignorar que ésta es nuestra realidad y no es un secreto que Colombia ha visto como las vivieron y se fueron en todo el continente, quedándose como única espectadora ltinoamericana de un conflicto tan anacrónico como absurdo. ¿Cuál es el rol del escritor en una sociedad descompuesta, hasta qué punto le corresponde al escritor convertirse en espejo de la sociedad en que vive para reflejar en sus escritos la angustia, el dolor, que su nación vive?


M: En un país donde se mueve tanto dinero es imposible que la situación sea diferente. Yo no sé de dónde  a nuestros políticos les salió el deseo de tener tanto dinero, no se conforman con 500 millones, tienen que ser 1000 millones y se está usando en este momento un término que es absurdo y es "billones. Se están robando billones de pesos, entonces, la labor del escritor es hacer de su literatura un reflejo de esa realidad, recreándola de una manera personal desde su experiencia y jamás tenerle miedo a los críticos y a las acusaciones políticas.

E: ¿Es narrar sin cortinas de humo, la realidad que viven sus coterráneos, desde la inmediatez de su experiencia? ¿Negarla en un acto de cobardía? O ¿ignorarla como escape?

M:
 La función del escritor, no utilicemos la palabra denunciar, es enunciar la realidad.

Cuando le preguntamos a María Teresa ¿Cuál debe ser la relación entre los escritores y el poder? María Teresa nos contó que en una ocasión se había encadenado  frente al banco Santander  para protestar contra el sistema bancario que se negaba a pagar a los pensionados que no contaban con tarjeta débito, porque según ella , se sentía comprometida y le es imposible ignorar la realidad social. María Teresa es una mujer muy sensible, sus ojos se llenaron de lágrimas cuando hizo referencia a la lamentable situación que viven los habitantes de Haití, en especial los niños, a demás es fácil descubrir que en sus poemas existe una gran carga de denuncia al maltrato físico y las numerosas discriminaciones que su pueblo ha soportado desde hace siglos.


E: La siguiente pregunta tiene que ver con un tema del que se habla mucho en estos días ¿Cuál es el futuro del escritor convencional en la Era de la Informática, ante la amenaza de medios tan agresivos o influyentes como World wide web y algunos de sus parientes como el hipertexto, la Internet? ¿Crees, que de alguna manera la existencia del libro se encuentra amenazada por el CD ROOM, por la USB?






M:  Tiene que modernizarse. Pero el libro como tal no puede morir. A mi me parece fantástico ver como en la Internet usted puede encontrar casi la totalidad de los libros existentes, antiguos, modernos y quedé impresionada cuando vi por primera vez como en la computadora se puede casi que manipular un libro que se encuentra en la wed, es decir, le puede pasar las páginas. Que si lo quieres leer en Italiano, lo encuentras en italiano si lo quieres en alemán, lo encuentras también, eso es maravilloso. Pero volvemos a lo que dije antes: el hombre se está desconociendo a sí mismo, se está negando y en este caso la creación lo está superando, qué es la creación, pues las nuevas tecnologías, la Internet. Uno de mis libros referidos es  "Las mil y una noches". Si analisas con cuidado te das cuenta que en este libro ya se estaba hablando de las tecnologías con las que contamos hoy. Por ejemplo: la bola mágica de aquella época era la televisión de hoy, la alfombra voladora no es otra que los direfentes medios de transporte aéreo con los que contamos hoy. Con respecto al libro, me temo que sí, está en peligro si no hay una gran oleada de publicaciones, de revistas, tarea que en parte le corresponde al Ministerio de Educació,  la historia del libro puede llegar a su fin. Eso no pasará mañana, pero si no se realizan campañas de motivación y animación al encuentro íntimo entre lector y libro, las cosas tomarán otro curso. 


 E: Por último, una pregunta quizás inocua para el crítico y lector pero de severo análisis para un escritor: la de su posición sociológica en cuanto al gusto literario de la época , la indiferencia o alineación con la estética de lo imperante. Resistirse es difícil, requiere de sacrificios, como el de convertirse en un lector poco atractivo para los agentes literarios y casas editoriales. Entonces ¿qué hacer ante la encrucijada de escribir para satisfacer el gusto literario de la época para así asegurar la continuidad del respaldo editorial o ahondar en el propio estilo y gusto, a riesgo de quedarse sin editorial y agente?

M:
 Soy una excelente lectora, en todos los campos de la literatura, yo no hago distinción en que este libro me gusta, en que este no, porque yo siento un gran respeto por todas aquellas personas que escriben y dan a conocer su pensamiento, pero a mí no me gusta escribir; yo he escrito libros completos, pero eso no es lo que a mí me gusta; lo hago porque Águeda Pizarro me propuso recopilar. A mí lo que me gusta es hacer poesía con la gente, improvisar, irme en una canoa y meterme al monte, compartir con universitarios, visitar las cárceles. En una ocasión hice un recital en la cárcel de Palmira. Me trepé en una mesa gigante en medio de asesinos, paras, guerrilleros, y adapté algunos poemas que sabía para ellos y acompañaba ni recital con pasos de tango. Fue una experiencia excelente. ( María Teresa nos declamó, con la misma pasión de siempre, uno de los poemas que declamó allí). A mí no me interesa si una Editorial me publica o no un poema que he escrito, si recibo dinero o no por las ventas, a mí me emosiona poder declamar ese poema en medio de una muchedumbre y mi pago invaluable son los aplausos y las caras de gozo y las sonrisas de quienes me escuchan, ese es el mayor reconocimiento que puedo recibir. Para mí es ya un reconocimiento que ustedes hayan querido conocerme y se hayan interesado por mi trabajo, esos son hechos mucho más gratificantes.


Compartir con María Teresa fue una experiencia verdaderamente enriquecedora para nosotras, que como estudiantes y amantes de la literatura, sentimos los mismos sin sabores de algunos escritores que se niegan a creer que  la literatura, que nos ha acompañado desde hace siglos, vaya a desaparecer, pero al mismo tiempo nos invade el temor de que las nuevas tecnologías y la empatía que sienten muchos jóvenes por la lectura, sin olvidar que son escasos los que se arriesgan a escribir, permitan que la creación literaria sea relegada,  y leer y escribir se conviertan en un placer que esté al alcance de muy pocos.

Grupo de trabajo:
Juliana Muñoz
Mayra Hernández
Viviana Ortiz




miércoles, 17 de agosto de 2011

imitando a ... IRVING PENN (FOTOGRAFÍA)



RELATO EN FOTOGRAFÍA













TÍTULO: SI TE MALTRATA ... TE MARCHITA

RECREACIÓN: Deshojando una rosa... ¿me quiere? ¿no me quiere? ¿me quiere? ¿no me quiere?... si te maltrata no te quiere. Primero fue un grito, luego un empujón, mas tarde una flor... al final ella solo estaba marchita en una tumba: la del silencio.No es que ella fuera la débil ... callaba por un tonto amor... débil él que para sentirse más fuerte golpeó lo que más quería y ... lo marchitó. 


Integrantes: Mayra Hernández/Juliana Muñoz/Viviana Ortiz /Yuri Romero 

FOTOGRAFÍA: rostro y cuerpo. Fotógrafa: Mayra Hernández








FOTOS DE GIRÓN (Por: Mayra Hernández)










(FOTOGRAFÍA) "El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella. " Lord Byron Fotógrafa: Mayra Hernández










NATURAL







































TRÍO DE BURROS






Mayra Hernández

Nunca me había fumado una mata, tenía en mente hacerlo algún día, estaba en la lista de propósitos que uno hace y que espera ir cumpliendo a lo largo de la vida, pero debo reconocer que fumar marihuana no estaba contemplado en las tareas del día.

El único pensamiento que rondaba por mi cabeza al despertarme esta mañana a las 6:00 era que definitivamente no quería hacerlo, miré por la ventana y el día pintaba frío y opaco, sólo tenía una clase en la universidad y el resto del día libre, la idea de quedarme bajo las cobijas me tentaba cada vez más. Finalmente y casi en un acto de valentía corrí a alistarme rápido antes de que se me hiciera más tarde, así, a las 7 con 18 minutos estaba montada en un bus que tarda casi una hora en llegar a mi destino.

Mientras me apachurran  sobre los asientos observo por la ventanilla del bus, siempre es lo mismo: las obras del metro línea, las mismas casas, la misma gente, el mismo paisaje verde que intercomunica a Piedecuesta con Bucaramanga, verde… como el cannabis que yo y dos buenos amigos nos fumarías horas más tarde.

Eran las 8 y 10 cuando llegué al campus universitario, efectivamente, casi una hora había durado mi viaje, antes de llegar al salón, justo a la entrada del edificio estaban algunos de mis compañeros sacándole fotocopia aun texto  de Efraín Medina: Boxeador por un día, saqué unas cuantas monedas de mi bolsillo y se las di a mi amigo para no estar exenta del material con el que se trabajaría la clase, el tema de esta sería la crónica.

Recuerdo estar muy entretenida con el relato que se hizo a varias voces por petición del catedrático, trataba de escribir en las esquinas de las hojas los datos más relevantes sobre esta forma escrita, cuando lo hacía aún no tenía en mente el irme de burra. Wilson se llama mi profesor, durante la lectura del texto había enfatizado en que esperaba de nosotros una buena crónica, cada dos párrafos interrumpía la lectura para mostrarnos las claves y los trucos con los que Efraín Medina construye su texto, pero aún no había pronunciado las palabras que me llevarían a mí, a Juliana y a Miguel a salir en busca de la mata que se fuma.
Mi único contacto con las matas es el que tengo con el jardín de mi nona, allí las observo, las riego, las huelo pero no me las fumo. Sé que las tiene de flores y sin ellas, sólo de hojas, y que hay una que otra herbácea sembrada, la marihuana pertenece precisamente a esta clase de plantas, crece a uno o dos metros de altura, tiene hojas ásperas con pequeñas flores dioicas y verdosas, pero de estas no tiene mi nona. Una tarde con mi tío mientras hacíamos chistes de su jardín contemplábamos esta posibilidad sólo para ver qué cara ponía ella, entre risas le decíamos que tener una mata de estas sembradas ayudaría a la unión familiar en la medida en que todos nos reuniéramos a fumarla ¡miren a ver! Decía y también reía, creyendo ilusamente que mi tío nunca la había probado y que su nieta nunca la probaría.
Wilson quería que las historias se construyeran sobre experiencias reales, que buscáramos un hecho, un tema, una situación digna de ser contada ¡Quiero que hagan lo que nunca han hecho! Dijo con una expresión de picardía en su rostro. Las burlas se extendían por toda el salón, el ambiente era divertido. Yo estaba sentada junto a juli y Migue, no podíamos evitar la risa al escuchar los comentarios burlones, irónicos y satíricos que entre compañeros nos hacíamos ¡Hagamos un trío! decían por un lado ¡Tatúese una nalga con el nombre de su novio! Decían por el otro ¡pierda la virginidad! Y reíamos todos, ¡Trabémonos! Fue lo que le dije a mis dos amigos cercanos y podía ver en sus rostros que la idea les gustaba, ¡Sí, vamos a trabarnos!  Dijo Miguel, mientras Juliana reía y decía ¡pero que sea en serio! Fue así como cumplí con uno de los propósitos de mi lista y como obtuve el material de la historia que ahora escribo.

Qué iba a imaginar el profesor que sus palabras repercutirían con tal poder en nosotros, si yo y mis amigos terminamos  haciendo un trío de burros, no quiero imaginar qué terminarían haciendo los otros.

Burro se les dice al consumidor potencial de la Marihuana, conozco gente que lo fue, gente que lo es y gente que aún no sabe qué es ser burro en un sentido físico y sintomatológico. Yo me reconozco en este último grupo, sin embargo, este 29 de julio estaba por cambiarme al segundo.

La matica que pensábamos consumir es ilícita, se conoce mundialmente como cannabis sativa, se cultivo por primera vez en Asia y hoy es la sustancia psicoactiva más consumida en el mundo según la Organización de las Naciones Unidas, es causante de grandes conflictos económicos, políticos y de salubridad pública. Aunque la dosis personal está permitida en varios países, su tráfico y expendio es un delito castigable. Nuestro país libra en estos momentos una batalla interminable con el narcotráfico, los índices de violencia y criminalidad son adjudicados de alguna forma a La mata que mata, el lema publicitario de la campaña lanzada en Colombia contra el consumo.

La Universidad industrial de Santander, también, lanzó hace poco una campaña en contra del expendio y consumo de la marihuana y otras sustancias: UIS libre de drogas, tengo un profesor que dice que esta universidad es un paraíso para el vicioso, que aparte de los estudiantes viene gente de otras universidades y que hasta nos han visitado extranjeros.
Antes de ser efectuada la campaña se encontraba cualquier cantidad de burros, sin importar la hora, en un lugar conocido por todos como el bosque o el aeropuerto. La campaña trataba de recuperar este terreno promoviendo allí actividades lúdicas y de esparcimiento entre los estudiantes, no obstante esta no fue la única medida tomada, a este lugar se le había implementado vigilancia por lo cual el consumo y la distribución de sustancias psicoactivas se había dificultado bastante, según se corría la voz entre los estudiantes.

Debo agregar, que las medidas tomadas por la universidad no sólo hicieron que los consumidores se esparcieran por otros lugares del campus, sino que hicieron encarecer el producto prohibido en cuestión, la papeleta que nosotros compramos costó seis mil pesos cuando antes costaba menos, claro está según me explican los panas, así fue como se dirigió Miguel a los vendedores, que el precio varía según la clase, lo que tenían ellos por ejemplo era cripi.

El cripi o la cripa según explicaban los manes o los panas es una clase de marihuana de mejor calidad, haciendo mis averiguaciones supe que es más tratada...pues se supone que el cultivo se cuido con recelo, es más fuerte debido a que contiene más th, el ingrediente alucinógeno.  Mis amigos y yo tuvimos que caminar hasta las canchas para poder comprarla, no sabíamos exactamente a quién preguntar si la vendía, hablábamos de que podíamos conseguirla más económica si estuvieran por ahí amigos que conocemos y tienen contactos, pero en ese momento estábamos solos.

Pronto, vimos en un rincón de la cancha a dos personajes de pintas estrafalarias, uno era negrito y escachalandrado, el otro portaba unas dreads y unas gafas amarillas que seguramente disimulaban su traba, Juliana y yo estábamos muy achantadas, dejamos que Miguel se acercara y les preguntara, al principio ellos negaron tener Marihuana para vender.

Mientras nosotros nos veíamos las caras con ganas de reírnos ellos cuchicheaban, cuando pensábamos en seguir buscando uno de ellos nos dijo que tenía cripi, en seguida, volteé a mirar a Juliana y no pude evitar dejar escapar una sonrisa. Miguel era el invitado, la matica la compraríamos entre Juliana y yo, las dos abrimos la cartera para sacar el dinero ¡ey men, eso es lo bueno de tener amigas! Dijo uno logrando avergonzarme, Juliana trataba de ocultarse tras la baranda y yo no podía ver fijamente a los burros, la compra estaba hecha, podía ver que Miguel se esforzaba porque nosotras nos sintiéramos cómodas, con la mirada trataba de infundirnos confianza. No sé por qué creí ver que el parce la había sacado la papeleta     dentro de un zapato que tenía en la mano, si era así yo ni la abría tocado, mis amigos se reían de mí, me decían que lo mismo daban si la sacaban del zapato, pues a veces ¡Se la meten entre el culo! Dijo Migue, para que la policía no los descubra en alguna requisa.
Eran como las diez y media de la mañana, nos dirigíamos a la facultad para encontrar a alguien que tuviera cueritos para armar el cigarrillo, nuestra búsqueda fue infructuosa, mientras caminábamos yo pensaba en que ese era el día más raro de mi vida, me sentía como trabada aún cuando no lo estaba ni nunca lo había estado, pero imaginaba que así se sentía. Fruko, el maestro de la salsa, se presentaba en la noche, o mejor dicho, el fruko sinfónico, las boletas ya se habían agotado, pero el ensayo de la orquesta estaba abierto al público,  mientras pensábamos en el mejor lugar para fumarnos la mata entramos a ver los músicos, pues la música sonaba alto, por un momento olvidamos el plan del día.

El auditorio estaba lleno, entramos justo cuando Fruko tenía un ataque de energía que desquitaba con los timbales, tomamos asiento y fuimos tarareando una a una la letra de las canciones, el ánimo estaba arriba, habíamos reído, cantado salsa y comprado cripi, Miguel y Juli salieron a comprar una pipa para poder fumarnos la comprita, no demoraron mucho en volver.

Eran casi las doce cuando decidimos ir a hacerlo, caminamos hasta el lugar conocido como el voladero, allí comíamos guayabas mientras Miguel alistaba la pipa, mientras yo podía contemplar con curiosidad la mata que tanto gustaba, imaginaba que escribir sobre esto sería extraño, tanto como el día de hoy; en la red encontré que los escritos más antiguos sobre el cannabis devienen  de un emperador chino llamado Shen Nung y dastan dedes el 2000 antes de cristo, y hoy yo en el 2011 escribía sobre lo mismo. 

La pipa ya estaba lista, tuve que ocultarla mientras un celador pasaba, Juliana se hacía la boba bajando guayabas y Migue le seguía la cuerda diciéndole dónde estaban, cuando nos vimos solos nos acercamos para el inició, Miguel fue el primero en fumar, mientras yo y mi amiga veíamos expectantes sus gestos, esto sólo producía risa, Juliana fumó y luego yo, teníamos que agacharnos bastante y acercar el rostro a una piedra para que el viento no nos apagara la mechera con la que encendíamos la matica, no era capaz de aspirarla, Miguel se agachó conmigo y me cubrió con su camisa para que pudiera hacerlo bien, por fin  lo había logrado, una bocarada de humo tenía ahora en mi boca ¡No lo bote! Gritaba juliana, ¡Téngalo ahí! decía Migue, volví a fumar y una tosecilla era lo único que me advertía que si lo estaba haciendo. Allí estábamos los tres, tres amigos, tres cómplices de una pilatuna con la excusa de una buena historia, éramos un trío de burros.

No pensábamos en nada en ese momento, estábamos allí muy relajados, no nos importaba el saber que teníamos una carga académica por cumplir, estar en contacto directo con la naturaleza, el ruido de los árboles,  el fuerte viento que hacía y la buena compañía eran suficientes para quedarnos allí sin chistar nada.   Yo no me las creía… y llegué a entender porque en la india llegó a denominársele como fuente de la felicidad y de vida, creo que tenían razón, pues de mal humor no estábamos, al contrario, reíamos y nos hacíamos más amigos, más cómplices, más burros, en verdad la estábamos pasando bien.

Miraba a mis compañeros con el fin de advertir algún síntoma que me indicara su traba y veía que ellos trataban de hacer lo mismo conmigo, cada quién estaba pendiente de las reacciones del otro, Juliana y yo sabíamos que Miguel estaba más contento de lo normal, pero nos preguntábamos qué pasaba con nosotras, no sentíamos nada, se suponía que el cripi tenía que agudizarnos lo sentidos, darnos sueño, en fin, discutíamos sobre cuáles podían ser los síntomas, yo le decía a juliana que su traba era decir que no estaba trabada, Migué afirmaba ¡Sí, ese es el video de ella!

Yo por mi parte sólo sentía relajación absoluta, no tenía video alguno, era una traba, no una borrachera, considero que hay que fumar mucho para hacer escándalos, eso era lo que pensaba, pero vaya a saber si lo que era relajación absoluta para mí me estaba haciendo hacer el oso. Solo recuerdo paz absoluta, risita constante y ganas de cerrar los ojos y escuchar el viento que corría suave y fuerte a la vez.

Aún así, sabíamos que era lo que estábamos haciendo y no queríamos que las personas que pasaran por allí lo advirtieran, creíamos estar logrando este objetivo, pero a eso de las dos de la tarde ya compartíamos sitio con otros burros, mala señal, estábamos al descubierto, la confianza para reunirse en la piedra de al lado a consumir lo que supuestamente está prohibido y las miradas de fraternidad hacia nosotros así no lo indicaban.

Así fue como pasó todo, como a las tres de la tarde me daba por bien servida, ya podía tachar de mi lista a la mata que mata, ya había comprendido que algunas matas no sólo se observaban, se huelen o se riegan, también se fuman.